lunes, 26 de enero de 2009

Tratado sobre la conciecia, de cómo descubrí que existía.
" Paseaba entre nieblas y divisaba nubes incoloras.Tropezó con un quelonio, el cual le recomendó paciencia-"no hay más nadie que uno mismo"-le dijo-"tranquila".Decubrió que el camino, caminante,se hace solo,que las piedras de esta travesía, se saltan.-"disfruta de los demás viandantes"-prosiguió-"pero no esperes nada a cambio,tú no eres ellos, y ellos no son tú, dales todo lo que quieras dar,si necesitan agua, ofrécesela.Pero no esperes que hagan los mismo contigo, si te ven sediento en este bulevar de locos.Eso si,tú diste agua, tú estuviste con ellos, tú te preocupaste,eso queda ahí, eso marcó tu viaje,se irá con la mar,susurrante,y las olas lo agradecerán.Deleitate en esta vereda,en la cual, al final,estaremos solos,tú y yo...."Tras estos vocablos,el carey, desapareció.